La disfunción eréctil (DE) afecta a innumerables hombres en todo el mundo, pero ¿cuál es su causa real cuando es psicológica? Por supuesto, afecciones como la diabetes y la hipertensión son habituales en la lista de culpables, pero ¿sabía que problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad también pueden causar problemas? Y, caballeros, siento decepcionarles, pero puede que esas bebidas alcohólicas no sean la solución que esperaban: el alcohol puede dificultar la erección. Así que no olvides cuidar tu mente y tu cuerpo para mantener una función sexual sana.

Cuando se trata de disfunción eréctil, no sólo los problemas de salud física pueden ser los culpables. La salud mental también puede desempeñar un papel importante. El estrés, la depresión y la ansiedad pueden dificultar la concentración en el rendimiento sexual y dificultar la consecución o el mantenimiento de una erección. Incluso los acontecimientos importantes de la vida, como el divorcio o el duelo, pueden provocar estos sentimientos negativos, dificultando la excitación sexual. Por eso es importante cuidar la salud mental para tener también una vida sexual sana.

¿Sabía que los factores psicológicos pueden influir en la disfunción eréctil? Por ejemplo, los hombres que han sufrido un trauma sexual en el pasado pueden tener dificultades para excitarse debido a desencadenantes relacionados con el suceso. Es esencial que los afectados por disfunción eréctil conozcan sus desencadenantes personales para poder identificarlos y gestionarlos eficazmente. Además, los problemas de imagen corporal también pueden afectar a la capacidad del hombre para excitarse. Sentirse inadecuado o avergonzado durante la intimidad debido a las normas sociales y de los medios de comunicación puede ser perjudicial para el rendimiento sexual.

También hay que tener en cuenta que los hombres que sufren estrés profesional y otras formas de presión en el trabajo también pueden tener problemas en el dormitorio. El estrés laboral puede dejarnos exhaustos emocional y físicamente, por lo que tomarse descansos del trabajo (incluido el tiempo íntimo con la pareja) es esencial para reducir los niveles de tensión, lo que puede ayudar a mejorar nuestra vida sexual en general.

En resumen, para entender cuándo la disfunción eréctil es psicológica hay que buscar la causa raíz y abordar primero cualquier problema de salud mental relevante que pueda estar presente antes de descartar por completo problemas físicos como la diabetes o las cardiopatías; sin embargo, incluso una vez abordados éstos, examinar cualquier posible factor emocional contribuyente, como el estrés, el miedo/ansiedad o los problemas de autoestima/imagen corporal, a menudo puede dar una idea de por qué un hombre puede estar experimentando dificultades para conseguir una erección, independientemente de todos los demás factores combinados.


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