La eyaculación precoz, un problema generalizado al que se enfrentan muchos hombres, puede provocar estrés, ansiedad e incluso humillación. No obstante, es fundamental comprender que la eyaculación precoz puede tratarse y que existen numerosos métodos para superar este problema. En este artículo, exploraremos algunas de las formas más eficaces de combatir la eyaculación precoz y profundizaremos en cómo pueden mejorar el rendimiento sexual.

En primer lugar, la práctica de los ejercicios de Kegel puede ampliar la fuerza de los músculos de la zona pélvica, lo que permite controlar mejor la eyaculación. Para ejecutar los ejercicios de Kegel, hay que localizar los músculos que controlan el flujo de orina, lo que puede lograrse deteniendo y reiniciando el chorro de orina. Posteriormente, contraer y relajar estos músculos durante 10-15 segundos varias veces al día puede facilitar una mejora del control de la eyaculación.

Otra técnica que puede ayudar a durar más en la cama es el uso de aerosoles desensibilizantes, como los de lidocaína, que adormecen los nervios del pene. Es importante tener en cuenta que es esencial utilizar estos sprays con moderación, ya que un uso excesivo puede reducir la sensibilidad de los genitales de la pareja. Respetar la cantidad recomendada y seguir cuidadosamente las instrucciones es primordial a la hora de utilizar sprays desensibilizantes.

La técnica de arranque y parada es otro método que consiste en detener la estimulación justo antes de alcanzar el punto de no retorno. El punto de no retorno es donde uno eyacularía, y respirando profundamente unas cuantas veces antes de volver a empezar, se puede aumentar la resistencia. Repetir este proceso varias veces antes de permitirse alcanzar el orgasmo puede aumentar el tiempo de eyaculación y mejorar el rendimiento sexual.

Del mismo modo, la técnica del apretón consiste en apretar la base del pene justo antes de alcanzar el punto de no retorno. Esta técnica puede retrasar la eyaculación y ayudar a durar más en la cama. El procedimiento de esta técnica consiste en apretar firmemente la base del pene durante unos segundos hasta que disminuyan las ganas de eyacular y, a continuación, reanudar la actividad sexual.

El uso de preservativos es otro método que puede ayudar a reducir la sensibilidad del pene, lo que permite durar más en la cama. Optar por preservativos diseñados para retrasar la eyaculación o preservativos más gruesos para reducir la sensibilidad puede ser beneficioso. Sin embargo, es imprescindible hablar con la pareja sobre lo que resulta más cómodo para ambas partes, ya que los preservativos pueden reducir la sensibilidad de los genitales de la pareja.

El estrés y la ansiedad pueden contribuir a la eyaculación precoz, por lo que es fundamental tratar estos problemas para mejorar el control de la eyaculación. Métodos como el ejercicio, la meditación, la respiración profunda y la terapia pueden ayudar a aliviar el estrés y la ansiedad. Es esencial encontrar un método que funcione y convertirlo en parte habitual de la rutina.

La comunicación con la pareja es un aspecto crucial para mejorar el rendimiento sexual. Discutir las preocupaciones y encontrar soluciones que funcionen para ambas partes puede ayudar a practicar técnicas como la de arranque-parada y la de compresión. El apoyo emocional de la pareja durante el proceso de mejora del control de la eyaculación también puede resultar útil.

Si uno lucha contra la eyaculación precoz, la terapia puede ser una herramienta útil. Un terapeuta puede ayudar a identificar las causas fundamentales de la eyaculación precoz y desarrollar estrategias para mejorar el control de la eyaculación. Existen muchos tipos de terapia, incluida la terapia cognitivo-conductual y la terapia sexual, por lo que es fundamental elegir un terapeuta especializado en problemas relacionados con el rendimiento sexual.

En conclusión, la eyaculación precoz es un problema común al que se enfrentan muchos hombres, pero es esencial comprender que puede tratarse. El empleo de métodos como los ejercicios de Kegel, los sprays desensibilizantes, las técnicas de arranque-parada y compresión, el uso de preservativos, el control del estrés y la ansiedad, la comunicación con la pareja y la consideración de la terapia pueden ayudar a mejorar el control de la eyaculación y aumentar el rendimiento sexual.

Seleccione su moneda
es_ESSpanish